viernes, 17 de septiembre de 2010

Resultado de la campaña

Tras tres meses de campaña recaudando fondos para el Proyecto de Agricultura Urbana en El Alto; a fecha 31 de Agosto se ha dado finalmente por concluida. Por tanto las dos cuentas bancarias habilitadas para el ingreso de las donaciones han sido canceladas.

La cantidad final recaudada ha superado las expectativas iniciales, llegando a la cantidad de 1.493 €. A esta cantidad hay que añadir la recaudación realizada en el concejo de Santa Eulalia de Oscos mediante huchas distribuidas en varios puntos del municipio, por lo que esta cantidad se verá incrementada.

¡¡ Muchas gracias por vuestra colaboración !!

lunes, 26 de julio de 2010

La Campaña

Cartel de la Campaña

El pasado 1 de Junio arrancaba en Taramundi la campaña de ayuda a la población de El Alto, en Bolivia. Donde en la actualidad está de cooperante, colaborando con la fundación Fundase Bolivia, Oscar González (Informador Juvenil del Ayto. Taramundi).
El Ayuntamiento de Taramundi colabora activamente en esta campaña, difundiendo y dando a conocer a la población de la comarca, tanto la situación en la que se encuentra esta población, como los proyectos de desarrollo que se están llevando a cabo.
Estos proyectos necesitan una financiación que es posible gracias al trabajo de las ONGs presentes en la zona y a las donaciones de particulares.

Para recaudar fondos se han abierto dos cuentas corrientes en las entidades bancarias de Taramundi, Caja Rural y Cajastur.

¡¡¡HAZ TU DONACIÓN!!!

La campaña se amplía hasta el 31 de agosto.

Artículo sobre compra de plantines de fresa

Ya hemos adquirido 1.000 plantines de fresa para nuestro proyecto. Estos nos servirán tanto para experimentar con respecto a su producción (labor en la que colaborará una agrónoma, que realiza su tesis con nosotros), como para reproducir estas “madres” y dotar a las familias de El Alto con las que trabajamos (principalmente mujeres); de un número suficiente de plantas (previa capacitación), para que con su cultivo generen ingresos en sus unidades familiares.

En las fotos 1 y 2 podemos observar su traslado en un vehículo de la FUNDASE. Tras visitar a varios productores de plantines, hemos seleccionado a uno de la periferia de la ciudad cuyo vivero nos causó una grata impresión, por compartir con nosotros la filosofía de trabajar producción orgánica y sostenible.
De entre las diferentes variedades que conocemos, las dos que en principio parecen más adaptadas a las duras condiciones climáticas de El Alto, son la variedad Chandler y la Oso (foto 3). Ambas resisten bajas temperaturas y tiene formas muy características. En el caso de la Chandler se asemeja a una “zanahoria” y la Oso es más redonda, pero irregular y un tanto “deforme”. Esta última parece tener un mejor sabor (más dulce), pero tiene como inconveniente el hecho de ser más delicada.
En los próximos meses, estas pinceladas iniciales se verán completadas por datos concretos, que definirán las ventajas e inconvenientes de ambas variedades, así como el mejor sistema de cultivo y manejo de la especie, a fin de conseguir maximizar su producción.
Las imágenes 4 y 5, nos muestran la totalidad de las fresas compradas, aun “embolsadas”, pues para su plantación primero hemos de instalar el riego por goteo.

Los grupos productivos de Agricultura Urbana

En Bolivia, la pobreza rural se ha mantenido constante durante mucho tiempo, posiblemente por la poca efectividad de las políticas de desarrollo rural impulsadas por los gobiernos de turno. Esto ha ocasionado que en las dos últimas décadas se produjera una gran migración del campo a la ciudad (fundamentalmente a áreas periurbanas de las principales ciudades), a donde también se trasladó la pobreza.
La mayor parte de los emigrantes no tenían una preparación adecuada para desenvolverse en la ciudad y así aumentó la cantidad de personas desocupadas. Por lo tanto, comienza cada vez más a engrosarse lo que muchos autores denominan el “cinturón de la pobreza” en las áreas periféricas de las capitales.

Ante esta situación, que es descriptiva de lo que sucede en El Alto, nuestra propuesta ha sido impulsar actividades de agricultura urbana (producción, transformación y comercialización de cultivos, hortalizas, verduras, flores y cría de animales menores en el extrarradio de las ciudades), acción que está ampliamente difundida en los países vecinos y que se constituye en una alternativa para frenar la pobreza y garantizar la disponibilidad de alimentos.

A continuación presentamos los diferentes grupos con los que estamos trabajando en este campo, dentro del territorio de El Alto.

APRODAMH (Asociación de Productoras de Animales Menores y Hortalizas)

Es una asociación conformada en su mayoría por mujeres (madres de familia), productoras del sector sur del municipio de El Alto (Senkata); zona periférica que se caracteriza por un alto porcentaje de pobreza (alrededor del 90%, según el ranking de necesidades básicas insatisfechas) y que acoge a familias emigrantes numerosas (de 4 a 6 hijos), provenientes de áreas rurales, con escasa preparación laboral, por lo que es difícil que encuentren algún trabajo.
En los proyectos que llevamos a cabo, estas familias son especialmente seleccionadas en atención a los criterios antes mencionados.

APRODAMH nace el 2006 fruto de programas realizados por el Centro Utasa dependiente de la Fundación ADSIS UTAXAMA con apoyo de financiero de España.

Inicialmente, se realizaron proyectos productivos de crianza de cuyes, gallinas y producción de hortalizas en carpa solar o invernadero destinadas al autoconsumo familiar.
Vale la pena indicar que los proyectos fueron financiados a “fondo perdido”, con lo cual se beneficiaron cerca de 300 familias. Sin embargo mucha gente que acudía al Centro UTASA para beneficiarse de estas actividades, luego se marchaban sin participar en los procesos de seguimiento y evaluación de los programas; lo que provocó la escasa sostenibilidad de los mismos. Por ello, se planteó la posibilidad de crear una institución que agrupase a los beneficiarios y que tenga un objetivo común, a la cual se iba a apoyar a partir de entonces.

Se conformó APRODAMH, aglutinando a mujeres emprendedoras, con espíritu de trabajo y actualmente todos los beneficios llegan a través de la Asociación; la cual tiene sus propios estatutos, marca unas reglas obligatorias de participación y responsabilidad y se autogestiona con fondos rotatorios, por lo que ya no existe la financiación a fondo perdido.
A día de hoy esta Asociación produce (a nivel familiar), hortalizas, plantas aromáticas y medicinales en carpa solar, algunas especies ornamentales y también cría animales menores como gallinas, conejos y cuyes. Además, realiza la transformación de algunos productos como mermeladas, queques, masitas y escabeche de verduras.

La mayor parte de la producción está destinada a la seguridad alimentaria, es decir al autoconsumo familiar de las familias beneficiarias y con la venta de excedentes generan recursos económicos que ayudan a mejorar sus ingresos.

Una ventaja que tiene esta Asociación, es que el Centro Utasa les ofrece sus espacios físicos para todas sus actividades y cada año busca financiamiento para beneficiar nuevas familias a través de la Asociación. Nosotros, a través de FOCAPACI y FUNDASE, realizamos fundamentalmente el apoyo técnico.

APAUA (Asociación de Productores en Agricultura Urbana Alteña)

Es una Asociación de productores de hortalizas y animales menores, de diferentes zonas del sector norte del Municipio de El Alto (San Roque), caracterizado al igual que la zona de Senkata, por su alto nivel de pobreza y presencia de alrededor de 100.000 familias emigrantes de áreas rurales, que sobreviven con la venta de algunos dulces, refrescos y otros tipos de “economía informal”. Tienen un alto nivel de pobreza (alrededor de 90% según el ranking de necesidades básicas insatisfechas) y un porcentaje de desnutrición, de alrededor del 30% en niños menores de 5 años (según datos de Ministerio de Salud).

APAUA nace a partir de proyectos de crianza de cuyes, gallinas y producción de hortalizas en carpa solar realizado por FOCAPACI en diferentes zonas del sector norte de El Alto desde el año 2008.
Después de varias reuniones y buscando una sostenibilidad de los grupos, se planteó la idea de organizarlos como Asociación, por lo cual en el año 2009 se conforma la institución y los socios determinan que se denomine ASOCIACIÓN DE PRODUCTORES EN AGRICULTURA URBANA ALTEÑA.
La mayor dificultad que atraviesa esta asociación es que no tienen un lugar físico para realizar sus diferentes actividades y nosotros por ahora no tenemos recursos suficientes, para seguir apoyando iniciativas…, sólo brindamos apoyo técnico. En resumen, no cuentan con recursos económicos para su crecimiento.

Ambas entidades tienen en común el ser grupos organizados, constituidos en Asociación (en su mayoría mujeres), que producen bajo el concepto de agricultura urbana alimentos orgánicos, con el fin de combatir la desnutrición de sus hijos asegurando el autoconsumo y apoyando la economía de las familias con la venta de excedentes.

Todos los productos que ofrecen son fruto del trabajo de madres de familia (en su mayoría), que encuentran en ello una actividad que fortalece la unidad familiar y además pueden dedicar más tiempo al cuidado de los niños.
La producción se realiza con abono obtenido de los animales menores y lo procesan con la lombricultura y el compostaje que son la base de la producción orgánica.

Por último queríamos citar a otros grupos informales, que por ello actualmente juegan un papel secundario, pero que también son beneficiarios de nuestras acciones:

El Progreso
Llevan el nombre del sector donde se ubican (en la zona norte de El Alto). Está conformado por 10 familias, que trabajan con la producción de hortalizas en carpa solar y crianza de gallinas de postura. Se caracterizan por ser una comunidad humilde y constituye un grupo unido.
Es de destacar que en el entorno existen otras personas interesadas en participar en los proyectos de agricultura urbana, pero aún no disponen de los animales ni de carpa, para la producción de hortalizas.

Franz Tamayo
Grupo existente en este mismo barrio de El Alto (zona norte).
Tiene alrededor de 15 familias que aún no tienen ningún tipo de apoyo, por lo cual nuestra intención es poder respaldar a esta agrupación, que aún no producen por no contar con los medios necesarios.
Si nuestro presupuesto nos lo permite,una de nuestras prioridades sería apoyar a este sector para que inicien su actividad productiva.

martes, 29 de junio de 2010

Avances en el Proyecto

Estamos trabajando duro para finalizar lo antes posible la construcción de los invernaderos. Las tareas al ser casi todas manuales, requieren de bastante esfuerzo y al hacerse con personal voluntario, no siempre se cuenta con toda la gente necesaria, lo cual hace más lento y costoso el avance. En todo caso ya tenemos finalizados los muros del invernadero y también la estructura que sujetará el techo de plástico.

En la foto 1, se puede ver el camión descargando el último pedido de ladrillos de adobe, necesarios para la construcción de los muros, que ya se pueden ver terminados en la foto 2.

La foto 3 muestra como se está picando el suelo original (arcilloso), a fin de rebajar el nivel y así posteriormente introducir una capa de tierra más rica en nutrientes (que será en la que introduzcamos nuestro cultivo).

En las fotos 4 y 5 podemos ver el inicio del proceso de instalación del armazón que conformará el techo. Este proceso comienza fijando con alambres dos listones de madera en los laterales de la carpa solar.


Posteriormente se introducen en el centro del invernadero los pilares, proceso este bastante laborioso; pues no disponemos de barrena para hacer los agujeros (foto 6).

En la foto 7, los pilares se van uniendo con las vigas y estas vertebran los brazos que sujetarán el techo plástico (fotos 8 y 9).

En las fotos 10 y 11, cubrimos el invernadero con el agrofilm (sin duda lo más duro es su tensado, labor en la que actualmente estamos inmersos).


Por último en la foto 12, tenemos a algunos de los protagonistas anónimos, que con su esfuerzo nos han ayudado a llegar donde estamos.

lunes, 7 de junio de 2010

Fotos Proyecto Agricultura Urbana

Invernaderos en Villandrani

Exterior Carpa Solar San Roque.

Interior Carpa Solar El Progreso


Interior Carpa Solar San Roque


Mujeres productoras en Feria de Agricultura

Fotos de El Alto

Barrio de Senkata


Barrio El Progreso


Construcción de nuevos invernaderos

Posiblemente muchos y muchas no sabréis como se construye un invernadero y aun menos la “versión boliviana” o carpa solar; por eso me parece interesante compartir este aprendizaje, aprovechando las posibilidades que ofrece el blog.
Lo primero de todo, comentar que a tenor del clima y la situación geográfica de El Alto (con una altura superior a los 4.000 m., épocas secas y fríos extremos), la utilización de invernaderos en la agricultura se hace indispensable; pues sin ellos, sólo durante el verano (que coincide con el momento del año más húmedo y cálido), se podría cultivar; y es que aquí el clima está entre caprichoso… y “curioso”.
A modo de ejemplo puedo deciros que el verano es cuando las montañas se cubren con más nieve, el invierno es cuando menos llueve y en un mismo día te puedes asar de calor al mediodía y “criar” carámbanos de hielo a la noche…
Con este variado y enloquecedor menú, el refrán de “quien a buen árbol se arrima, buena sombra le cobija”; parece ser norma para verduras y hortalizas, por estas latitudes.
En la foto 1, podéis observar el primero de los procesos, que consiste en hacer la cimentación. Como la estructura es liviana (plástico y madera), no hace falta profundizar mucho, tan solo lo suficiente para introducir los cantos rodados (que hacen de base); en posición vertical.


El siguiente paso (foto 2), es cubrir la cimentación con una capa de adobe o barro, el cual se obtiene directamente del suelo (pues es muy arcilloso). Previamente hay que trillarlo, para eliminar las abundantes piedras y gravillas.


La arena arcillosa obtenida se mezcla con agua, en ese “pseudocráter” que se aprecia en la foto y… ya tenemos el mortero para sellar la cimentación.
Sobre los cimientos se comienzan a colocar los ladrillos de adobe (foto 3). Aproximadamente una carpa de 60 m2 a dos aguas, lleva unos 1.000 adobes, teniendo en cuenta los huecos que hemos de dejar para la puerta, cuatro ventanas laterales y una ventana al fondo (para la ventilación del invernadero).


En las fotos 4 y 5, se pueden apreciar dos vistas generales de la situación actual en la que se encuentra la construcción de las carpas solares (dos para el Centro de Educación Especial Mururata y una para nuestro proyecto de experimentación e introducción del cultivo de fresas o frutillas).
Sobre el techado, para no adelantar acontecimientos…, habrá que espera a la semana próxima; pero hoy, aun me queda algo por contaros.
Como decía antes, el suelo es arcilloso y por ello poco apto para la agricultura. Por esa razón es importante cubrir la capa de tierra original, con otra más rica en nutrientes y apta para el cultivo.
Nosotros hemos optado por introducir en el invernadero un manto de unos 50 cm., a base de tierra negra, turba y abono de oveja. Esta mezcla nos garantiza un mejor rendimiento tanto en cantidad, como en calidad y nos facilitará el alcanzar nuestros objetivos.

A continuación se muestran unos vídeos relacionados con el trabajo de construcción de nuevos invernaderos.



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Vídeo 2: Empieza el trabajo


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Vídeo 1: Solar para la construcción de nuevos invernaderos

Proyecto Agricultura Urbana

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Vídeo 8: Introducción de las fresas en el invernadero

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Vídeo 7: Búsqueda de tierra y turba para las carpas

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Vídeo 6: Presentación Mujeres Asociación Aprodamh - Senkata

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Vídeo 5: Acopio semanal de productos. Asociación Aprodamh - Senkata

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Vídeo 4: Carpa San Roque. Producción humus de lombríz

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Vídeo 3: Interior Carpa San Roque



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Vídeo 2: Visita al barrio de San Roque - Villandrani. El Alto - Bolivia.

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Vídeo 1: Descripción General del Proyecto "Agricultura Urbana"

Óscar en Bolivia

Mi nombre es Óscar y soy el técnico de Juventud y Cultura de los Ayuntamientos de Taramundi y Santa Eulalia de Oscos, desde el año 2002.
Mi trabajo con Asociaciones me ha permitido conocer diversas Entidades del ámbito social y fruto de ese acercamiento, en 2007 tuve la oportunidad de participar en un proyecto de Cooperación (Cojutepeque - El Salvador).

Esta fue una experiencia muy intensa y satisfactoria, que siempre ha permanecido en mi recuerdo de manera imborrable; por ello cuando me propusieron volver de nuevo (en este caso a sudamérica), me animé inmediatamente a colaborar con estos proyectos sociales.

He de agradecer a los Ayuntamientos de Taramundi, Santa Eulalia de Oscos y Villanueva, las facilidades que me dieron a la hora de solicitar una excedencia; pues uno de los requisitos para participar de esta experiencia, era comprometerse durante un año con los proyectos en los que se iba a colaborar.

Entre los posibles destinos que se barajaron, finalmente fructificó El Alto (Bolivia), una zona urbana situada en pleno altiplano (por encima de los 4.000 m.), y donde se concentra,uno de los más importantes focos de pobreza de toda Bolivia; pues su cercanía a la capital política del país (La Paz), hace que mucha población indígena (fundamentalmente de etnia aymara), emigre desde el rudo campo andino a la ciudad, en busca de mejores perspectivas; pero la realidad que se encuentran es bastante diferente a la esperada: bajos salarios o ausencia de trabajo, escasas posibilidades de promoción, asentamientos precarios tanto legalmente como por la carencia de servicios básicos…

En este contexto trabaja la Fundación Sembrando Esperanza (FUNDASE), con la cual estoy colaborando durante el presente 2010.

La Fundación desarrolla diversos proyectos relacionados con la Educación Infantil, Educación Especial, el trabajo con jóvenes en riesgo de exclusión, gestiona un Centro de Salud y finalmente trabaja temas de desarrollo local a través de FOCAPACI (Centro de Formación y Capacitación para la Participación Ciudadana), que es la Entidad con la que yo realizo mi labor diaria.

Al llegar a Bolivia roté por diferentes puestos y eso unido al hecho de enfrentarme a una realidad diferente, hizo que en cierto sentido durante un tiempo no encontrara totalmente mi sitio.

El destino me hizo conocer de primera mano los proyectos de Agricultura Urbana, que desde hacía varios años se desarrollaban en varios de los barrios más humildes de El Alto y finalmente allí encontré una oportunidad de aportar lo mejor de mí, hacia los demás.

Resulta evidente que todos los proyectos tienen su importancia y su interés, pero imagino que el hecho de venir de una zona rural, tener relación directa con la gente y trabajar zonas realmente desfavorecidas, me motivo a aprender rápido y tratar de poner un granito de arena, en este mar de dificultades.

En compañía de Wilfredo Blanco (el ingeniero con el que comparto el entusiasmo, por los programas de Agricultura Urbana), comencé a visitar y hacer el seguimiento a los diferentes proyectos ya en marcha.



Por desgracia y a pesar de una labor reconocida por los resultados (que inciden sobre los núcleos y familias más pobres), este año apenas existe financiación para estos temas, lo cual resultaba desalentador (para aquellos que vemos o vivimos esa realidad a diario). Constantemente veíamos incorporarse a los grupos ya creados (y constituidos en Asociación), a nuevas personas que comparten humildad y ganas por aprender y salir del “hoyo” en el que viven.

Todo ello hacía que día a día, tanto yo como Willy, pensáramos en como poder aportar no sólo palabras, sino también acciones, a esta dura realidad; que abriera alguna nueva oportunidad a estas familias, a la espera de que la Alcaldía de El Alto se implique seriamente y también de que el fin de la crisis mundial, posibilite la llegada de más Ayudas al Desarrollo.

Durante un tiempo nos planteamos la posibilidad de introducir el cultivo de setas en invernaderos (utilizados fundamentalmente para el autoconsumo); pues fruto de anteriores Proyectos de Cooperación, una parte de los grupos con los que trabajamos, disponen de este elemento, casi imprescindible para el desarrollo de la agricultura; teniendo en cuenta que está se desarrolla por encima de los 4.000 metros y las temperaturas nocturnas bajan ampliamente de los 0 º durante el invierno.

Finalmente la observación (durante las visitas de seguimiento a los grupos), dió la respuesta a nuestra búsqueda en pro de introducir nuevos cultivos y con ello tratar de generar tanto mejoras económicas, como de las condiciones de vida en estos barrios.

Hemos visto como en las carpas solares existe un espacio sin utilizar (correspondiente a los techos y las paredes), así como éstos podrían ser fácilmente aprovechados, mediante la instalación de estanterías y el cultivo en macetas (reciclando envases plásticos).

Por otro lado, también comprobamos la existencia en pequeña escala de plantines de fresa y la buena calidad de éstas.

Un pequeño análisis del mercado local, nos mostró resultados esperanzadores respecto a viabilidad de su venta (tanto por la demanda, como por el precio); solo había un pequeño escollo, el elevado precio de las plantas de fresa (teniendo en cuenta los reducidos recursos de estas familias).

De aquí surge la idea para desarrollar este proyecto y paralelamente la campaña de ayuda que desde el Ayuntamiento de Taramundi se está realizando.

Queremos construir un invernadero que sirva de vivero, para reproducir plantines de fresa, con vistas a capacitar a las personas con las que trabajamos en la periferia de El Alto y posteriormente cederles a un coste simbólico, un número de plantas suficiente para que puedan iniciar la producción y comercializar fresas, generando así unos recursos extras en la unidad familiar, de una manera autónoma y sostenible.

Los datos previos nos hacen ser muy optimistas respecto a los resultados a alcanzar y la relación coste – riesgo, nos animó a poner en marcha esta idea.

Actualmente estamos comenzando la construcción del vivero y en función de las ayudas recibidas iremos avanzando en la consecución del objetivo mencionado y si las expectativas se ven superadas, podremos incluso alcanzar nuevas metas. Todas tienen un principio común que es la solidaridad y un fin último, que es el autodesarrollo humano.

Con la ayuda de todos y todas, podremos avanzar y sentirnos partícipes de este importante cambio, para muchas personas que en la actualidad lo necesitan y están luchando por tener esa oportunidad.

Proyecto de Agricultura Urbana

Qué es la Agricultura Urbana

En nuestro contexto (Bolivia), la Agricultura Urbana es una práctica que se realiza en la periferia de la ciudad con el cultivo de hortalizas en invernaderos (ya que los meses de junio, julio y agosto son muy fríos y secos, por lo cual no se puede tener ningún cultivo a la intemperie), así como la crianza de animales menores como el cuy (especie de roedor andino), conejos y gallinas, por el poco espacio que ocupan y la rápida disponibilidad de productos para el autoconsumo.

Ambas actividades son complementarias, ya que se utilizan los residuos de la producción agrícola para la alimentación de los animales y los desechos de los animales (abono o estiércol) para el cultivo.

También se realiza el reciclaje de algunos desechos provenientes de los mercados (fundamentalmente de origen vegetal), que se encuentran en gran cantidad.

Actualmente no existe una política de recogida selectiva de la basura, razón por la cual estos desechos son recogidos junto con otra basura. Las familias que se dedican a criar animales y cultivar hortalizas, reciclan estos elementos, utilizándolos bien para alimentar animales o para producir compost y humus de lombriz.

La agricultura urbana además comprende también la transformación de algunos productos como los huevos criollos o “caseros” en masitas, tortillas o postres y finalmente, la comercialización de los excedentes (tanto agrícolas, como ganaderos).

Cuáles son las características de la Agricultura Urbana

- Son actividades de producción a pequeña escala con intenso uso de mano de obra.

- La producción es pequeña, de calidad y evita el uso de agroquímicos, por lo que la producción es orgánica.

- Generalmente se producen alimentos para autoconsumo y los excedentes son comercializados en pequeños mercados como productos orgánicos y ecológicos.

- Se realiza en los patios de las familias asentadas en áreas periféricas de la ciudad.

- Recicla los desechos orgánicos como restos de verduras, pastos de jardines, cáscaras de hortalizas que se produce en la ciudad, para alimentar animales menores. Los restos en estado de descomposición son destinados a la elaboración de abonos orgánicos como el compost y humus de lombriz.

- Beneficia a familias de escasos recursos quienes con esta actividad obtienen sus alimentos y los excedentes son comercializados para la generación de recursos económicos.

- Para la producción se necesita infraestructura especial (invernadero o carpa solar) que generalmente es la limitante económica para que la agricultura urbana se expanda por toda la periferia (pues habitualmente son focos de pobreza).

Cuál es la situación actual de la agricultura urbana en El Alto

Existen cerca de 2000 familias que se dedican a esta actividad.

Alrededor de 100 están agrupadas en 4 asociaciones de diferentes lugares del Municipio de El Alto.

Nosotros hemos trabajamos en 5 años con casi 500 familias (la mayoría de ellas no asociadas). Actualmente solo se trabaja con grupos organizados o que quieren organizarse, pues se optimizan recursos, aumentan los beneficios para las familias y el proyecto se hace más sostenible y autosuficiente (principalmente de cara a la adquisición de materias primas, la comercialización de los excedentes y la defensa de sus intereses ante la administración).

A pesar de que se han demostrado interesantes resultados con esta actividad de desarrollo endógeno; el gobierno local no apoya estos emprendimientos, por lo que muchos productores recurren a diferentes Instituciones de Ayuda al Desarrollo, que trabajan con financiamiento del exterior.

A continuación mostramos algunas fotografías de los proyectos que apoyamos desde hace 5 años.




Durante el presente 2010 nuestro presupuesto nos impide seguir realizando inversiones productivas en este sector, por lo que nuestra labor ha de centrarse únicamente en el apoyo y asesoría técnica a estas familias en desventaja social.

Es importante señalar que con esta actividad muchas familias pueden mejorar su calidad de vida, ya que las familias del extrarradio del Municipio de El Alto, generalmente por naturaleza son productores agrícolas que migraron de sus tierras de origen en busca de un futuro mejor; sin embargo en la ciudad, incluso las personas mejor preparadas no pueden acceder a puestos de trabajo. A causa de ello muchos grupos familiares viven en la indigencia, donde los más perjudicados son los niños, que son criados en gran número en estos lugares.

lunes, 31 de mayo de 2010

El Alto - Bolivia

El Alto es una ciudad situada al oeste de Bolivia, a una altitud de 4.100 metros sobre el nivel del mar. Se encuentra en el área metropolitana de La Paz, capital del país, de la que fue un barrio satélite hasta 1985, cuando se constituyó como ciudad independiente al aumentar considerablemente su población. En la actualidad se estima que tiene unos 827.000 habitantes (datos 2006).
La mayoría de la población es originariamente indígena de la etnia aymara, y en los últimos 15 años, debido a la creciente migración, ha registrado un gran incremento. El Alto es una de las ciudades de Bolivia con un mayor índice de pobreza y gran escasez de servicios básicos.

Bolivia tiene, según estadísticas del 2005, una población de 9.366.000 habitantes y ocupa el número 113 (de 173 países) dentro del índice de desarrollo humano siendo considerado el país más pobre de América del Sur. Se estima que hay 5.800.000 personas en situación de pobreza, lo que equivale a más del 63% de la población. Esta cifra sigue incrementándose, según el PNUD (Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo), ya que cada año casi 175.000 bolivianos se suman al conjunto de personas que no cuentan con ingresos suficientes para satisfacer sus necesidades básicas. Si continúa esta progresión se prevé que en 2015 la pobreza extrema se haya incrementado un 10 %.